Una sesión al amanecer, desayuno, un rato de descanso… y entonces llega esa pregunta que todos nos hacemos cuando todavía quedan unas cuantas horas hasta la siguiente sesión:
¿Y ahora qué hacemos?
Porque sí, has venido a surfear. Pero una de las cosas que más me gustan de El Salvador es que no todo gira alrededor de las olas.
Entre una sesión y otra puedes irte a comer, hacer Pilates, descubrir una cascada, conocer un pueblo, darte un masaje o simplemente explorar un poco la zona.
Después de pasar bastante tiempo entre la costa de La Libertad y otros destinos de El Salvador, estos son algunos de mis planes favoritos.
Después de surfear tienes hambre. Mucha.
Si estás en El Tunco, uno de mis sitios favoritos para comer es El Tunco Veloz. Mi favorita es la Trufada. Y si vais, saludad a Enrique de mi parte.
Si prefieres algo más fresco, un ceviche en Betos al atardecer es otro de esos planes que encajan perfectamente con un día de surf.
Y si estás por El Zonte, puedes hacer un brunch en Canegue.

Para los amantes del café, apunta Nomada. Tienen bastante variedad, así que merece la pena mirar las opciones y probar algo diferente.
Y si quieres probar uno de los platos que tienes que comer sí o sí cuando visitas El Salvador, unas pupusas en MrCoffee, en El Tunco.
Después de una sesión de surf, cualquiera de estos planes me parece bastante mejor que complicarse demasiado.
Después de varios días surfeando, introducir una actividad diferente puede venir muy bien.
Una opción que me gusta especialmente es Pilates Reformer en Wave Pilates, en Surf City.
Es una buena manera de trabajar fuerza, movilidad y control corporal sin volver a hacer otra actividad de impacto.
Además, tengo un descuento para quienes lleguen desde Worldwidetravelog:
Código: PATRICIA2026
Puedes utilizarlo en cualquiera de los paquetes de Wave Pilates.
Si estás haciendo un surftrip de varios días, es una buena manera de complementar las sesiones de surf y trabajar el cuerpo de otra forma.

Si estás por la zona de El Tunco, El Sunzal o El Zonte, las cascadas de Tamanique son una de las excursiones que puedes hacer para cambiar completamente de paisaje.
Eso sí: ten en cuenta que la caminata puede dejarte bastante cansado.
No la programaría justo antes de una sesión de surf importante.
Y durante la época de lluvia hay que tener todavía más cuidado. Parte del recorrido implica caminar a través de ríos y por superficies que pueden estar resbaladizas, así que es importante llevar calzado apropiado para caminar por agua y terreno irregular.
Si ha llovido mucho, infórmate de las condiciones antes de ir.

Esta ya requiere reservarle prácticamente un día completo.
Pero si tienes un día sin surf —o las condiciones no acompañan—, la Ruta de las Flores es uno de los mejores planes para combinar con un viaje de surf por El Salvador.
Pueblos como Juayúa, Apaneca, Concepción de Ataco o Salcoatitán ofrecen un cambio completo de escenario.
Dejas atrás la playa y aparecen las montañas, los pueblos, los mercados, los restaurantes y otra de las grandes tradiciones de El Salvador: el café.
Es una buena opción para cambiar de paisaje durante un surftrip y conocer otra cara del país.
Otro lugar que merece la pena incluir si tienes un día libre.
El Lago de Coatepeque está situado en el cráter de un volcán y el paisaje es completamente diferente al de la costa.
Puedes ir a comer, pasar unas horas junto al lago o simplemente disfrutar del paisaje.
Si estás haciendo un viaje de una semana, es una buena excursión para ese día en el que quieres salir de la rutina de playa.
Si estás haciendo un surftrip, probablemente no necesitas dedicar varios días a la capital.
Pero sí merece la pena conocerla.
Puedes recorrer el centro histórico, visitar alguno de sus espacios culturales, comer y volver hacia la costa.
También es una buena alternativa cuando las condiciones de surf no son las que esperabas.
Porque esa es una realidad de cualquier surftrip:
las olas no siempre salen como las habías imaginado.
Y tener otros planes hace que esos días también merezcan la pena.
Después de varios días surfeando, un masaje puede ser exactamente lo que necesitas.
Especialmente si estás haciendo un surftrip de una semana o más.
Entre remadas, sesiones largas y madrugones, el cuerpo también necesita un poco de atención.
Si estás alojado en El Tunco, también puedes dedicar unas horas simplemente a caminar por el pueblo.
Es pequeño y fácil de recorrer a pie, así que puedes entrar en alguna tienda, buscar un restaurante nuevo, tomar algo o simplemente dar una vuelta antes de volver a la playa.

Este no cuesta nada.
Después de la última sesión del día, quédate un rato en la playa.
El Pacífico salvadoreño tiene algunos atardeceres espectaculares y, después de pasar el día pendiente de las olas, es un buen momento para simplemente sentarte y mirar.
Cuando llevas varios días en un destino de surf, empiezas a medir el día de una manera diferente:
desayuno, primera sesión, comida, segunda sesión, atardecer y cena.
Y al día siguiente, vuelta a empezar.

Sí. También lo incluyo.
Porque después de madrugar, surfear, conducir, comer y volver al agua, algunos días la mejor decisión puede ser simplemente tumbarte en una hamaca y leer un libro.
No todo tiene que convertirse en una excursión.
A veces unas horas sin hacer nada son exactamente lo que necesitas para disfrutar de la siguiente sesión.
Una de las cosas que más me gustan de hacer un surftrip por El Salvador es que puedes combinar experiencias completamente diferentes sin tener que recorrer grandes distancias.
Puedes empezar el día surfeando en el Pacífico, comer una pizza en El Tunco, hacer Pilates Reformer por la tarde y terminar viendo el atardecer.
Otro día puedes olvidarte completamente de las olas y subir hacia las montañas.
Y otro puedes simplemente quedarte en la playa.
Al final, un buen surftrip por El Salvador no consiste solamente en acumular sesiones.
También está todo lo que ocurre entre una ola y la siguiente: una buena comida, descubrir un sitio nuevo, conocer un pueblo o sentarte a ver cómo cae el sol.
Y para mí, esa combinación es precisamente lo que hace tan interesante viajar por El Salvador.
Si es tu primera vez, una de las decisiones que más va a influir en tu viaje es dónde te alojes.
No es lo mismo dormir en El Tunco, El Sunzal, El Zonte o desplazarte hacia La Libertad u otras zonas de surf.
Por eso preparé también una guía sobre dónde alojarse para surfear en El Salvador, con las diferencias entre zonas y para qué tipo de viaje elegiría cada una.
Porque en un surftrip, elegir bien dónde dormir puede ahorrarte bastante tiempo de carretera.
Y ese tiempo prefiero pasarlo en el agua.
]]>“¿Voy a perder mi número de WhatsApp si cambio de SIM?”
La respuesta corta: no.
Y entender esto hace que viajar con una eSIM sea mucho más sencillo.

Puedes mantener tu número habitual y utilizar una eSIM de viaje para tener datos móviles en el destino.
Es decir:
→ Tu número sigue siendo tu número.
→ Tu WhatsApp sigue funcionando.
→ Tus chats y contactos no desaparecen.
→ Puedes utilizar los datos de la eSIM para conectarte a internet.
WhatsApp funciona con conexión a internet, independientemente de que esta venga de WiFi, de tu SIM habitual o de una eSIM.
Porque tener WiFi en el hotel no significa que tengas internet durante todo el viaje.
Piensa en todas esas situaciones:
→ Aterrizas y necesitas pedir un Uber.
→ Quieres avisar por WhatsApp de que ya llegaste.
→ Google Maps te está llevando a tu alojamiento.
→ Necesitas buscar una dirección.
→ Estás recorriendo una ciudad y necesitas consultar algo.
→ Tu alojamiento te escribe mientras estás fuera.
→ Necesitas hacer una reserva desde el móvil.
Y ahí es donde una eSIM de viaje resulta especialmente práctica.

Antes de viajar, compras una eSIM para tu destino y la instalas en tu teléfono.
Cuando llegas, puedes utilizar esa eSIM para los datos móviles.
Tu SIM habitual puede seguir en el teléfono para conservar tu número, mientras utilizas la eSIM para conectarte a internet.
Eso sí: antes de comprar una eSIM, comprueba que:
1. Tu teléfono es compatible con eSIM.
2. Tu teléfono está desbloqueado para utilizar otras redes.
3. El plan que eliges tiene cobertura en tu destino.
Y si mantienes activa tu SIM habitual, revisa la configuración de datos y roaming para evitar cargos inesperados de tu operador.

Para mis viajes utilizo Holafly.
Lo que me resulta práctico es poder preparar la conexión antes de salir de casa y llegar al destino sin tener que buscar una tienda para comprar una SIM.
Después de tantos años viajando, hay cosas que prefiero resolver antes de subir al avión.
Tener internet al aterrizar es una de ellas.
Si quieres probar Holafly en tu próximo viaje, te dejo mi enlace aquí:
https://holafly.sjv.io/K0BkR7Llegar a un país nuevo es mucho más divertido cuando lo primero que tienes que resolver no es cómo conseguir internet.
]]>Hay surf trips que requieren bastante planificación. Buscar dónde surfear cada día, organizar los desplazamientos, encontrar clases, decidir dónde comer, qué hacer cuando no estás en el agua…
Y luego están lugares como KuraSurf, en Kuta, Lombok, donde prácticamente llegas, dejas la maleta y te dejas llevar.
Esta es la primera edición de Surf Stay of the Month, una nueva serie de Worldwidetravelog en la que voy a seleccionar, cada mes, uno de mis surf stays favoritos alrededor del mundo. No se trata simplemente de recomendar un alojamiento bonito: quiero compartir lugares que conozco, que he probado o que realmente pondría en mi propia lista para un próximo surf trip.
Y para empezar, tenía bastante claro cuál elegir.
KuraSurf.

Me quedé allí durante dos semanas en 2025 y la experiencia me encantó. De hecho, hay algo que para mí define muy bien lo que hace especial a KuraSurf: todo está pensado para que tú solo tengas que preocuparte de surfear, disfrutar y pasarlo bien.
Si tu objetivo es mejorar tu surf, aquí tienes una de las razones principales para venir.
KuraSurf organiza 11 sesiones de surf por semana, con grupos según el nivel y los mismos guías acompañándote durante la semana. La idea no es simplemente llevarte a surfear todos los días, sino hacer un seguimiento de tu progresión.
Además de las sesiones en el agua, hay video analysis y revisión de fotos y drone, algo que personalmente valoro muchísimo.
Porque una cosa es que alguien te diga “tienes que abrir más el brazo” y otra muy diferente es verte después en vídeo y entender exactamente qué estás haciendo.
KuraSurf trabaja con surfistas de diferentes niveles, desde personas que están empezando hasta surfistas más experimentados, así que no necesitas llegar siendo un surfer avanzado para aprovechar la experiencia.
Una de las cosas que más me gustó de KuraSurf fue que el wellness forma parte realmente de la experiencia, no es simplemente algo que aparece en el menú de actividades.
Hay sesiones de yoga, sauna y ice bath, además del espacio de recuperación. Actualmente ofrecen tres sesiones de yoga semanales y acceso a la zona de recuperación con sauna y dos ice baths.

Ahora bien, tengo que confesar algo:
Yo sufrí bastante en el ice bath.
Y en la sauna tampoco es que estuviera precisamente en mi elemento. 
Pero después de varias sesiones de surf, agradeces muchísimo tener ese espacio para recuperar y bajar revoluciones.
Otra de las actividades que más me gustó fue la clase de cocina.
Puede parecer un detalle pequeño, pero precisamente este tipo de actividades son las que hacen que un surf stay sea algo más que una sucesión de sesiones de surf.
La clase está incluida en los paquetes y forma parte de las actividades sociales que organiza KuraSurf durante la semana.
Y me gusta porque te permite conectar un poco más con el destino y con las personas con las que estás compartiendo la estancia.
Esto para mí es otro punto importante.
En muchos surf camps, especialmente cuando buscas una experiencia social, compartir habitación forma parte del paquete.
En KuraSurf, tu bungalow privado está incluido en la estancia.
No hay dormitorios compartidos ni literas. Cada bungalow tiene cama queen size, baño privado, aire acondicionado, agua caliente y terraza/patio privado.
Y el lugar es precioso.
Todo está rodeado de vegetación tropical, con piscina, restaurante, bar y diferentes espacios comunes. Los bungalows están distribuidos alrededor del camp y el diseño está muy cuidado, pero sin perder esa sensación relajada que buscas cuando vas a hacer un surf trip.
Para mí, la combinación funciona especialmente bien:
tienes tu propio espacio cuando quieres estar sola, pero también tienes una comunidad alrededor cuando te apetece socializar.

Pero si tuviera que elegir una sola cosa que hace que KuraSurf destaque, no serían los 11 surfs, ni los bungalows, ni siquiera el wellness.
Sería el equipo. Mención especial a Rosaly, la General Manager, la razón por la que aterricé en Lombok. Ella me traía cada mañana café dominicano recién hecho a mi habitación, privilegios de tener una amiga tan servicial y especial. Ella tiene esos detalles con sus amigas y con sus huéspedes, siempre mejorando en hospitalidad, un 10.
Durante mis dos semanas allí tuve constantemente la sensación de que el equipo entero estaba pendientes de cómo podían hacer que la experiencia fuese más fácil.
Te explican cómo funciona todo, organizan las sesiones, te ayudan a entender el programa, te orientan sobre la zona y se encargan de buena parte de esa logística que normalmente termina ocupando bastante tiempo en un surf trip.
Incluso la planificación del surf se hace teniendo en cuenta las condiciones y el nivel de los grupos, y el programa diario se comunica a los huéspedes.
Y esto cambia completamente la experiencia.
Porque no estás cada noche pensando:
¿Dónde surfeo mañana?
¿Cómo llego hasta allí?
¿Qué hago si las condiciones cambian?
¿Qué actividad puedo hacer después?
Simplemente fluyes.
Y puedes desconectar.

Otra de las cosas que me gusta de KuraSurf es que no tienes por qué elegir entre mejorar tu surf y conocer Lombok.
Estás en Kuta, una zona que te permite combinar las sesiones de surf con restaurantes, cafés, vida local y diferentes spots de la isla. KuraSurf también organiza los desplazamientos a los spots dentro de sus paquetes.
Y al estar dentro de un grupo, además, es muy fácil conocer gente.
Esto me parece especialmente interesante si viajas sola.
Llegas sola, pero no tienes por qué pasar el viaje sola.
Entre las sesiones de surf, las comidas, el yoga, la piscina, la clase de cocina y las actividades sociales, terminas creando tu pequeño grupo durante esos días.
Si tuviera que resumirlo, diría que KuraSurf es especialmente interesante para alguien que quiere:
Y sobre todo, para alguien que quiere que el surf sea el centro del viaje, pero no necesariamente lo único que ocurre durante el viaje.

Después de dos semanas en KuraSurf, para mí tenía todo el sentido empezar esta serie aquí.
Porque lo que me llevé de allí no fueron únicamente buenos recuerdos de las sesiones de surf.
Me llevé la sensación de haber surfeado mucho, aprendido, conocido gente, descubierto Lombok y desconectado de verdad.
Y eso es exactamente lo que busco cuando recomiendo un surf stay.
Como parte de Surf Stay of the Month, cada mes voy a seleccionar uno de mis surf stays favoritos y te traeré un beneficio especial para quien llegue desde Worldwidetravelog.
KuraSurf ofrece 100 € de descuento en paquetes de 7 noches o más utilizando el código:
El código estará disponible durante los próximos 12 meses, aunque puede haber algunas semanas en las que no sea aplicable debido a ocupación o periodos de festivos.
Así que, si Lombok está en tu lista de próximos surf trips:
guarda este post, apunta KuraSurf y nos vemos en el agua.
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